Caso J.M.
Contexto:
En junio de 2010, J.M. fue detenido en una carretera por elementos de la entonces Policía Federal, en donde fue acusado de secuestrar a una persona con la finalidad de despojarla de su vehículo.
Tras su detención, sufrió maltratos físicos y verbales para forzarlo a rendir declaraciones incriminatorias. Hoy, a más de 16 años de los hechos, J.M. se encuentra privado de la libertad cumpliendo una condena de 25 años de prisión sostenida sobre una investigación sumamente deficiente.
Reto jurídico:
El proceso contra J.M. refleja las graves fallas de un sistema que condena sin pruebas materiales o científicas. Su sentencia se sostuvo exclusivamente en el dicho de la víctima, a pesar de que se pudieron haber recabado muchas otras pruebas, por las circunstancias en que supuestamente sucedieron los hechos.
Además, el caso se construyó sobre un reconocimiento a todas luces ilegal e ilícito, realizado en el momento de su detención, sin que se contara con la asistencia de su Defensa y bajo la clara inducción de los agentes aprehensores, quienes presionaron a la víctima diciéndole "que dijera que sí habían sido ellos", a pesar de sus dudas. Aunque existen fuertes contradicciones sobre cómo y a qué hora ocurrieron los hechos, así como ante la total ausencia de huellas dactilares o evidencia científica que ubicara a J.M. en el lugar de los hechos, las personas juzgadoras han validado la condena.
Intervención de artículoprimero:
A más de una 16 años de injusticia y un proceso sostenido sobre la insuficiencia probatoria, nuestra Firma asumió la representación de J.M. Promovimos un Juicio de Amparo Directo que está pendiente de resolución, en donde estratégicamente:
Afirmamos que no existe evidencia científica, material ni testimonial que sitúe a J.M. en el lugar de la comisión del delito.
Exigimos que se anule el reconocimiento inducido por la Policía Federal, como la única prueba que existe en contra de J.M., al haber sido obtenido de manera ilícita e ilegal.
Acreditamos que las contradicciones de la Fiscalía y la falta de una investigación con la debida diligencia generan una insuficiencia probatoria insuperable, lo que obliga a la absolución inmediata.
Nuestro compromiso:
En artículoprimero no toleramos que las autoridades jurisdiccionales mantengan a una persona en prisión basándose en acusaciones sin sustento científico y en reconocimientos manipulados. Seguiremos luchando para destruir estas prácticas arbitrarias, y finalmente, obtener la libertad que le arrebataron a J.M.